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Noticia Nacional
(15/Jun/2016) Crece “enganche” por Internet de menores para la trata en México

Crece “enganche” por Internet de menores para la trata en México

El Internet se posiciona cada vez más como una “zona de riesgo” de menores para la trata de personas con fines sexuales, por eso las autoridades colaboran de cerca con las principales empresas de tecnología para reducir al mínimo ese flagelo, aseguró Eber Omar Betanzos Torres.

El grupo más vulnerable a estas extorsiones son las menores de 18 años que comienzan a tener contacto con la red y reveló que, según las estadísticas, actualmente 21 por ciento de los pequeños mexicanos han sido ya expuestos a “algún tipo de contenido inadecuado en Internet”.
Insistió que esos datos no corresponden a adolescentes o preadolescentes, sino directamente a niños.

El funcionario compartió esas y otras cifras en el más reciente coloquio mundial de jueces y fiscales contra la trata de personas y el crimen organizado, que tuvo lugar en la Pontificia Academia para las Ciencias Sociales y contó con la presencia del Papa Francisco.

Reconoció que México afronta el problema de la trata por su situación geográfica que lo convierte en ruta de la migración y las personas que lo atraviesan son otro de los grupos particularmente vulnerables.

Internet es uno de los “proveedores en aumento” de mujeres para la trata sexual, algo que lleva a la preocupación y ocupación de parte de las autoridades.

Los delincuentes suelen armar perfiles falsos en las redes y con ellos inician contactos con menores, les solicitan imágenes con contenido inapropiado pero en el contexto de una relación y luego de eso se genera una extorsión, un mecanismo que puede derivar en trata.

Las leyes mexicanas son severas en cuanto a la sanción de estos crímenes por tratarse de menores de 18 años, pero por ser de una materia en constante avance consideró necesario tener una revisión profunda y constante.

En estos meses se está revisando la legislación en la materia en México y se espera que pronto habrá leyes más adecuadas a la novedad que la propia tecnología implica.

Para prevenir estos problemas resulta fundamental la fortaleza y comunicación en las familias y en los hogares, la colaboración con las empresas tecnológicas y la firmeza de la ley, que sancione con toda severidad a quien se aproveche de estos medios para enganchar menores.