Global Preloader
Noticia Internacional
(30/Nov/2017) Buscar anfitrión en Airbn', la última trampa para lavar dinero 'online'

Buscar anfitrión en Airbn', la última trampa para lavar dinero 'online'

Ni criptomonedas ni estafas. Para descubrir el último método para los fraudes digitales tampoco hay que viajar a un paraíso fiscal o sumergirse en las profundidades de la 'Deep web'. Airbnb, la aplicación por la que puedes alquilar parte de tu piso o la casa entera parece estar siendo utilizada para lavar dinero. No se trata de un elaborado 'malware' sino de un poco de ingenio en el uso de esta plataforma para sacar tajada ilícitamente.

El funcionamiento es sencillo. La persona que quiere blanquear una alta cantidad de dinero se pone en contacto con uno de los anfitriones de la aplicación. Se cierra una estancia que resulta ser ficticia. Se paga y se valoran al final del hospedaje como si todo fuese normal. Pero en realidad nadie se ha alojado allí. El pacto incluye que el dueño del inmueble devuelve parte de las ganancias, en base al acuerdo alcanzado entre ambas partes. De esta manera dan apariencia legal a todo el proceso.

Ha sido el diario The Daily Beast el que ha destapado esta supuesta práctica, especialmente en países como Rusia. La publicación asegura que los delicuentes utilizan varios foros de aquel país, el que se puede comprobar cómo se abren hilos en el que se buscan colaboradores para llevar a cabo estos abusos del servicio.

Básicamente, además de blanquear dinero y evadir impuestos lo que se persigue también es dar salida rápida y sencilla a tarjetas de crédito y credenciales de cuentas corrientes robadas. En vez, de por ejemplo, comprar un iPhone y revenderlo rápidamente por aplicaciones de compra y venta, se opta por este servicio.

La firma de seguridad Digital Shadows asegura también que ha detectado una mayor actividad en el robo de cuentas de Airbnb y la creación de perfiles falsos para llevar a cabo este tipo de estafas. De esta manera se reduciría el número de personas implicadas en la operación y el proceso sería más ágil.

Las publicaciones que se recogen en el informe apuntan a que esto es una práctica bastante más extendida de lo que se puede pensar en un primer momento. Asegura que se pueden ver anuncios que piden “colaboradores regulares” y hablan de cifras de entre 1.000 y 3.000 dólares por cada ocasión y que el reparto de beneficios se “producirá al 50%”. Otros mensajes buscan “anfitriones en otros países de la UE”.

El perfil que buscan estos ciberdelicuentes es el de un usuario con trayectoria. Que tenga valoraciones y varios inquilinos en su historial, principalmente, para no levantar sospechas. Es decir, aprovechan la 'protección' que les otorga la reputación basada en las experiencias de distintos miembros de la comunidad en el alojamiento en concreto.

Airbnb ya ha salido al paso de estas acusaciones. Asegura que dispone de un “sistema de detección en tiempo real” que analiza todas las reservas y evalúan los riesgos de actividades sospechosas. Además, la startup ha asegurado que cuentan con varias medidas de seguridad para evitar la utilización de tarjetas de crédito robadas o la sustracción de perfiles.