Global Preloader
Noticia Internacional
(12/Jun/2018) Rastreo de usuarios por medio de smartwatches y pulseras

Rastreo de usuarios por medio de smartwatches y pulseras

Actualemnte vivimos rodeados de dispositivos conectados a Internet, estos dispositivos generalmente almacenan datos personales los cuales incluyen la geolocalización. Dicha información suele ser recopilada por los relojes inteligentes y pulseras de actividad física, esto hace que estos dispositivos inteligentes pueden acabar convertidos en herramientas de espionaje para recopilar las señales del pulsómetro y el giroscopio, unos datos que, pueden terminar por ser usados para monitorizar las actividades del usuario y obtener información confidencial.

En la actualidad los datos de los usuarios juegan un papel muy relevante y se han convertido en uno de los principales objetivos de los atacantes, que pueden abarcar desde perfiles digitales sofisticados hasta predicciones de mercado sobre el comportamiento de los usuarios.

Esto se debe a la preocupación por el uso indebido de los datos es algo que está creciendo, posiblemente por parte de muchos se esté enfocando mal el problema, ya que la atención la centran las plataformas online y los métodos de recopilación, mientras que otras fuentes como los dispositivos de actividad física e incluso ciertas aplicaciones que en teoría tendría que realizar una labor puramente informativa también están realizado actividades de recolección.

Usando algoritmos matemáticos que se ejecutan sobre la potencia de cálculo del wearable, es posible identificar patrones de comportamiento, periodos de tiempo, cuándo y dónde se movían los usuarios y durante cuánto tiempo. También se han podido identificar actividades más delicadas, como la introducción de una frase o contraseña en el ordenador (con una precisión de hasta el 96%), meter un código PIN en el cajero automático (aproximadamente del 87%) y desbloquear el teléfono móvil (aproximadamente un 64%). Mediante la recopilación de datos se puede hallar un patrón de comportamiento único. Empezando con el correo electrónico para así identificar al usuario, que es suministrado al iniciar la aplicación por primera vez o mediante el acceso a las credenciales de cuenta de Google, tras pasar un tiempo se puede obtener información detallada de la víctima, incluyendo rutinas diarias y los momentos en los que introduce datos importantes.

Sin embargo, vender los datos podría no ser la única utilidad que tendrían, ya que tampoco se puede descartar el procesamiento mediante una red neuronal artificial, el acecho a la persona e incluso el robo de los datos de la tarjeta de crédito mediante sabotaje previo de los cajeros que frecuenta la víctima. Lo recopilado mediante los wearables pueden llegar a proporcionar una información precisa hasta en un 80%, por lo que el riesgo contra los usuarios es muy real.